Después de la II Guerra Mundial el presidente de la compañía, Genichi Kawakami decidió darle un nuevo uso a la maquinaria adquirida durante la guerra y usó la habilidad de la compañía con los metales para empezar a construir motocicletas. La YA-1 (alias Akatombo, la «Libélula Roja») de las cuales 125 fueron hechas el primer año de construcción (1954) fueron nombradas en honor al fundador de la compañía. Era una moto urbana con motor de 125 cc, de un solo cilindro, dos tiempos, inspirada en la alemana DKW RT 125 (que también inspiró la Bantam de la compañía inglesa de municiones BSA, y la Harley-Davidson Hummer). En 1955, el éxito de la YA-1 trajo la fundación de Yamaha Motor Company.